Blog de valeariza

equitacion

Él mis piernas, yo sus ojos.

Escrito por valeariza 09-06-2016 en equitación. Comentarios (0)


¿Alguna vez experimentaste una conexión profunda con un caballo? Recordás la sensación placentera que te provocó? Un sentimiento  inexplicable donde tu cuerpo se dejaba llevar por tu caballo, y tu caballo increíblemente parecía leer tu mente. Y cuando lo ves a la distancia hasta llegas a pensar que fue una alucinación, una visión romántica alejada de la realidad. Tengo algo que decirte: es real.

La mayoría de los caballistas -ver definición en un post viejo ;) – somos torpes para repetir esa conexión a voluntad. No sabemos cómo lograrlo, y tenemos experiencias aleatorias aisladas…que creo que son la base de nuestra adicción por los caballos!

Jumping Jack Flash alias Coqui, fue mi mejor caballo. Pura Sangre de Carreras, padrillo, bueno para salto y para adiestramiento. Muy bueno! Aunque no el más maravilloso de las pistas. Pero estábamos hechos el uno para el otro, o al menos así me sentía yo. Con él aprendí lo que es una conexión.  Cuando lo compré era el caballo de mis sueños, hermoso, grandote, sensible, inteligente, hábil…y tuerto. Su ojo derecho había volado. Esto provocaba que se asustara de ruidos y movimiento del lado derecho. También hacía que dudara un poco si abordaba el salto en diagonal sobre ese ojo, si la curva era de derecha yo tenía que mostrarle el salto con el ojo izquierdo: una maniobra complicadísima!. También hacía que tuviera unas tremendas espantadas cuando sentía un caballo venir por su derecha (vaya que tuve problemas en el picadero!) Al moverlo a la cuerda se comportaba perfectamente al girar a la derecha, y a la izquierda se volvía loco, corría y frenaba sin criterio. Y para volver de la pista a caballerizas…bueno digamos que corcoveaba todo el camino!

Empecé por la seguridad: volver del picadero necesitaba trabajar en eso! Así que comencé a llevar un cabresto a la pista y al terminar volvía de tiro. El pobre animal tendría visiones o un recuerdo satánico de ese tramo porque armaba unos berrinches tremendos…así que empecé a desviar su atención chiflando “Patience” de Guns n Roses que fue lo que se me ocurrió en el momento.  Milagro: le causó tal perplejidad que dejó de asustarse de viejos demonios, y eso lo recompensé con un “muy bien” y una caricia. Y la verdad: chiflar a mi también me calmaba. Repetimos, repetimos, repetimos…empecé a hacerlo montado. Las orejas de Coqui iban y venían, se movían como locas le llamaba tanto la atención ese sonido, que se olvidaba del demonio que bordeaba el camino! Y ese fue nuestro link.

A partir de eso el chiflido fue variando según lo grave de la situación o la intensidad de la rigidez pre-panic-attack que yo sentía en su gigantesco cuerpo. Tanto que desarrollamos un chiflido corto para traer su atención hacia mí, “Patience” silbado para pasar por algún lugar complicado, un silbido bajito para que se quedara quieto. Todos los días con constancia fuimos acordando ruiditos que nos permitían entendernos.

Cuando quise acordar ya nada lo asustaba porque al yo estar atenta a lo que se venía, le avisaba y lo calmaba con un silbido y él confiaba…y ya luego él se olvidó de asustarse y yo me olvidé de tener que avisarle todo.

Empecé a sacarlo de cabalgatas por Carrasco. El primer día nos caímos de rodillas en el asfalto al pasar sobre un lomo de burro: su mala visión no lo dejaba ver el relieve. Así que un nuevo código surgió: con mi asiento y mis manos le empecé a avisar que venía algo, hasta los cordones de la calle tenía que advertirle. Era increíble cuando llegaba al borde de la vereda como extendía las manos para tantear la calle, si no le avisaba bajaba de sopetón igualito que cuando uno se come un escalón.

Y como siempre dicen que cuando perdés un sentido desarrollas otro, él desarrolló la sensibilidad de su lomo. Algo que todos los caballos tienen en mayor o menor medida. Así, en el picadero podía ponerlo en galope y pasar al paso sin tocar las riendas y sin talonear. Solo con el asiento. Y podía hacer círculos al galope de riendas sueltas, y después pedir cambios de pie en el aire con una calma de agua de pozo. Y todo eso se sentía increíble. Y podía saltar obstáculos desde el diagonal derecho, porque yo le avisaba lo que estaba adelante con el código del lomo de burro. Y podíamos hacer Adiestramiento como los mejores, eso nos salía fácil, porque él parecía que me leía la mente. Y salíamos de cabalgatas interminables, Playa carrasco, Rambla, y silbando “Patience” cruzábamos el Puente Carrasco por la senda peatonal con los copsa haciéndonos finito y él ni si inmutaba. Y galopaba sin manospor la playa hasta Lagomar  (con los brazos extendidos a lo película!)  a un ritmo muy calmado, en  línea recta por kilómetros. Y nunca tropezamos más con un lomo de burro ni un cordón de vereda. Él era mis piernas y yo sus ojos.

Para mover a la cuerda descubrí que le daba seguridad verme parada en el centro, así que cuando su ojo ciego quedaba hacia el centro, yo le hablaba. Si paraba de hablarle se perdía y comenzaba a picar en el lugar, y a querer darse vuelta para enfocarme. Me emocionaba tanto comprobar la confianza que me tenía. Y eso llevó a que le gritara donde le gritara su nombre y desde lo lejos que estuviera, cada vez que lo llamaba él me respondía con un tremebundo relincho, tan fuerte como mi grito…. Y eso para mí era lo máximo! Confieso que lo hacía un par de veces por día, como quien se pellizca si ganó el 5 de oro.

Lamentablemente a Coqui se me lo llevó un cólico fulminante, hace ya 3 años y aún no me recupero de esa pérdida. Pero agradezco a la vida la oportunidad de haber compartido tanto con él, tanto que despertó en mi las ganas de saber más.

Y es que la conexión con tu caballo no pasa por lo que hagas, ni la secuencia de ejercicios que hagas. Pasa por desarrollar la habilidad de “sentir tu caballo”, y esa habilidad por lo general necesita de mucho entrenamiento,  dedicación y compromiso.

Ahora bien, un jinete que “siente” no trae automáticamente la conexión…faltaría el caballo, ¿no?

Y como los caballos vienen aún sin puerto USB…estaríamos necesitando algún otro mecanismo de conexión. El más antiguo, el más usado de las relaciones: la “empatía” (ponerse en el lugar del otro).  ¿Cuántas veces te pusiste en el lugar de tu caballo en una sesión? ¿Cuántas veces pensaste cómo siente un caballo durante el trabajo? ¿Cuántas veces prestaste atención a su forma de ver la realidad? ¿Cuánto, de toda la energía que le ponés a los entrenamientos, le dedicás a la motivación intelectual de tu caballo? ¿Promoves con tus prácticas esa conexión? Por ejemplo en tu última sesión con tu caballo, lo escuchaste resoplar , o soltar el aire profundamente (signos de relajación)?

Tu caballo está constantemente disponible para vos, todo el tiempo tratando de adivinar qué vas a pedir, qué vas a decidir. Y hasta te pregunta cosas: por ejemplo cuando tienden hacia la puerta solamente están preguntando “ya nos vamos?” y es que no hablan, algunos son más preguntones que otros claro! Entonces si un caballo se encuentra con una persona centrada en sí misma, que no entiende sus preguntas, que no está al tanto de su estado de ánimo, que piensa que sus expresiones son mañas que hay que ignorar…ese caballo se cierra, se pone un balde en la cabeza, queda sordo, pierde la motivación de conectarse contigo.

La conexión va en doble sentido: tú también debes escuchar a tu caballo. Ese es el mejor comienzo!


Top 3 Compras Online Ecuestre

Escrito por valeariza 17-04-2016 en Deportes ecuestres. Comentarios (0)

Vale, ¿me pasas la dirección donde compras online las cosas de equitación? Esta es la pregunta frecuente que encabeza mi registro de atención al cliente…jejeje! Así que acá van mis sitios preferidos, son todos en Estados Unidos porque nadie como ellos para facilitar el consumismo frenético. Están solamente disponibles en inglés, si eso es un problema para vos pedile a algún amigo que te ayude porque estos sitios valen la pena.

LA NÚMERO 1: Para comprar artículos en general o para hacer un pedido grande de varios artículos: Dovers http://www.doversaddlery.com/ Es mi preferida por lejos. Es la tienda de artículos ecuestres más importante de USA, y una de las pioneras en venta por catálogo (aún antes de Internet). Encontrás de todo, la web es muy ordenada con filtros para buscar artículos, ordena por precio, cada artículo tiene comentarios de clientes, una tabla de talles, posibilidad de bordar lo que quieras en mandiles y otros productos, excelente servicio de chat online para ayudarte.

2. Si estás buscando algo económico o del rubro western: Chicks Discount Saddlery ://www.chicksaddlery.com/ Tienen marcas económicas que no encontrás en otros sitios, artículos originales que no hay en otros lugares, tienen que ver con la equitación recreativa (alforjas, mandiles con estribos para montar en pelo, artículos para ponys). Vale la pena investigar, es como la mesa de saldos.  La web es un poco desordenada, hay que entrar con tiempo para mirar, pero vale la pena se encuentran artículos buenísimos. Por lo general no hay diferencia de precio con productos que están repetidos también en otros sitios, lo que vale la pena son los artículos que no están en otros lugares!

3. PARA LA ROPA!  Indumentaria de equitación (desde breeches, camisas de competencia, remeras, camperas…de todo!) Equestrian Collections. https://www.equestriancollections.com Tienen una enorme cantidad de artículos con algunas de las marcas más lindas de indumentaria ecuestre a precios razonables. La web es muy ordenada y tiene filtros muy útiles por diseño, talle, marca. Además te “recuerda” al final de cada página tus últimos productos vistos, lo que hace muy fácil volver a encontrar aquello que habías mirado. Adoro esta tienda y he comprado en ella mil veces!

Las compras son algo superficial… lo sabemos;  para equilibrarnos espiritualmente con algo de alto contenido por favor lee el post de abajo, y así podrás reflexionar sobre un tema de gran importancia…y después ir a comprar sin remordimientos!


Palizas por negadas: ni uno más! - Equitación: Salto

Escrito por valeariza 16-04-2016 en Deportes ecuestres. Comentarios (0)

Fui a mirar una competencia de agility canina con mis hijos fanáticos de los perros.  Había unos bellísimos animales que junto a sus compañeros humanos realizaban pruebas de obediencia y destreza. Saltaban obstáculos, subían y bajaban rampas, y otros vistosos ejercicios. Le toca el turno a un hombre con su perro labrador, la raza favorita de mis hijos, que emocionados le hacían hinchada. Arrancan super bien y de golpe, el perro se detiene ante el túnel de tela, se resiste a entrar, como que le dio miedo... no sabíamos qué pasaba. El tipo camina hacia él, lo agarra del collar, levanta una vara y empieza a pegarle de forma brutal, una, dos, tres veces…el perro salta, grita y aúlla de dolor . Qué hdp!!!

Un espanto. Igualito a lo que sucede en nuestros picaderos con nuestros caballos. Por suerte para el perro (y mis hijos) esta situación nunca sucedió. Pero somos testigos constante de “palizas” por negadas a los caballos, animales que tanto queremos, con los que convivimos a diario. Se me parte el corazón cada vez que estoy obligada a presenciar ese espectáculo. Intercedo por esos caballos, quiero convencer a todos de que no se precisa la violencia en absoluto para entrenar, rehabilitar o corregir un caballo. Inventé la historia del perro para traerte hasta acá, y para ablandar tu corazón y que sientas que es la misma brutalidad. Dame la chance de darte mi punto de vista, total, ya estás acá.

Los colegas profesores/entrenadores con los que he conversado el tema, defienden el “método paliza” con los siguientes argumentos que pretendo refutar de a uno:

1.  Es la única forma de corregir un caballo negador.  Error! Equivocadísimo o desinformado. Cualquier problema de comportamiento de un caballo (las negadas son uno) se resuelve buscando la raíz del asunto. Las negadas pueden tener orígenes muy diversos: la más frecuente es la falta de confianza, pero puede ser: dolor, fatiga, mala visión, etc. Una paliza genera en el caballo la reacción de saltar sobre el obstáculo por miedo al castigo; miedo que se disipa en 2 días, 2 semanas, o 2 meses  y no soluciona el problema real: caballo negador. Y ese problema volverá en breve, y qué hacemos? otra vez la paliza? En la doma racional y el entrenamiento sin violencia de caballos, el método que funciona es el de bajar las exigencias hasta el punto realizable para el caballo (palo en el piso si es necesario);  a medida que el caballo puede hacer el ejercicio sin dificultades se aumenta la exigencia (levantando altura, dando espesor, poniendo rellenos). Es la base de cualquier domador racional, especialista en comportamiento equino, entrenador, etc. Te parece un método de cobardes? De falta de coraje? A ver si te convenzo con la próxima:

2.  Hay que mostrarle dominio para que respete las órdenes. Es una frase del siglo pasado, mejor dicho del milenio pasado. El caballo necesita liderazgo, que no es lo mismo que dominio. Para explicarlo fácil el liderazgo tiene que ver con: confianza para seguirte como líder natural, respeto por la coherencia de tus acciones, límites para saber su posición jerárquica. El caballo funciona mejor con un líder para el cual brindarse de lleno. Te parece que los atletas de alto rendimiento tienen sus mejores performances siendo obligados? O una alta performance está más bien asociada a un deseo interno del deportista? Nuestros caballos son deportistas, que darían el 110% por un buen líder, siguen a su líder natural hasta la muerte. Dominando y obligando a un deportista, qué porcentaje de su potencial crees que se obtiene? Si aún no estás convencido creo que sé porqué:

3.  No hay tiempo, la competencia es mañana. Pfff esta es con la que más argumentos puedo convencerte:

a.  Cuando desde los Manuales de Equitación clásicos, hasta las clínicas más modernas con jinetes top, pasando por el fundamento teórico de los reglamentos de Salto, por unanimidad acuerdan que la jornada de competencia no es para educar al caballo, sino que el entrenamiento es en casa, no están queriendo decir "pegale en tu casa porque en la competencia no se puede". La falta de tiempo para entrenar es justamente una de las tantas formas de NO ESTAR PREPARADO para asistir a la competencia. Suerte para la próxima, y a entrenar…con tiempo!

b.  La paliza es pan para hoy y hambre para mañana. El problema volverá a aparecer (porque no solucionaste la raíz del asunto). Estás PERDIENDO EL TIEMPO atacando un síntoma y no estás solucionando el problema…y ese problema volverá a aparecer una y mil veces hasta que le encuentres la raíz y trabajes en ella.

c.  Conoces el dicho “A veces es mejor dar 1 paso atrás para dar 2 al frente”?. Nunca mejor aplicado que a la corrección de las negadas. Para solucionar este problema de raíz es necesario dar un paso atrás, volver a trabajar en la base con paciencia, dedicación y TIEMPO para luego subir y que no se repita. Esta es la forma en la que un caballito joven con algunas negadas por “nuevo” termina siendo un gran caballo de salto, seguro conocés más de un ejemplo!

El no tener tiempo, es relativo...ahora lo entendés? Pero si todavía te quedan dudas, tengo un par de puntos más para decirte:

·  Honestamente, ¿cuántos caballos negadores conocés que se hayan corregido completamente con el “método palizas”?  ¿Cuántos jinetes conoces que dejaron de montar por las sucesivas frustraciones del circuito negada-paliza-negada-paliza?;  y cuantos terminaron deshaciéndose de sus caballos después de que vivieran años a palizas que no solucionaron nada…Es bastante triste y patético, ¿verdad?

·  El deporte ecuestre, incluyendo el salto, es un (adictivo y alucinante!) capricho humano. Muchísimos caballos no lo disfrutan y sin embargo están obligados a hacerlo. Es tu deber (propietario o entrenador) lograr que con paciencia, dedicación y tiempo el caballo lo disfrute también, de otro modo sería más justo darle un destino más feliz. Pero por favor jamás le pegues para que salte!

·  Los caballos deportivos, aunque sean de nuestra propiedad no son nuestros esclavos. No tenemos el derecho de pegarles para que obedezcan nuestros deseos, pero sí tenemos la obligación de acuerdo a la tenencia responsable de cuidarlos y velar por su bienestar, y eso incluye protegerlos de la violencia.

Y si después de todo lo que expuse me decís que en Europa los entrenadores top también les pegan a los caballos, puedo contestarte lo siguiente: no se ejerce el “método paliza” tan descarada e impunemente como en nuestros picaderos orientales, y agrego que idiotas hay en todos lados, eso es internacional. En todo caso imitemos pues lo mejor, y no lo peor.

Espero haberte hecho reflexionar sobre el tema, quizás hasta te haya convencido. Si querés sumarte a la cruzada anti paliza…COMPARTILO! 


Trendy 2016

Escrito por valeariza 11-04-2016 en equitación. Comentarios (0)

Cada cosa en la medida justa es equilibrio...un poco de frivolidad es bienvenida. Mis recomendados 2016:


1. Blue Wing Smart Saddle de Voltaire:

Una montura inteligente que  además de presentar un armazón con tres puntos flexibles para una soltura completa de las espaldas del caballo,  y ser absolutamente liviana, se conecta a tu Smartphone y guarda toda la info sobre tus sesiones de entrenamiento para poder entender mejor la performance de tu caballo. Te permite descargar en tu celular, a través de una aplicación, el calendario de sesiones con detalles como: duración, tiempo transcurrido en los distintos aires, saltos realizados, ritmo y simetría.  Estará disponible a partir de Mayo a un precio de 6.900 usd. http://voltairedesign.com/saddles/blue-wing-the-smart-saddle/?lang=en


2. El color bordeaux.

Las tendencias de la moda ecuestre traen de vuelta este color clásico para el otoño-invierno. Una marca nueva en el mercado lo elige para su campaña: Miasuki. http://uk.miasuki.com/. Y aunque ese caballo esté ensillado demasiado adelante, qué bien se ve esa combinación de colores. Adoré!


3. Casco Samshield con cristales de SwarovskyUna web espléndida te permite diseñar el tuyo, y lo cotiza según tus elecciones de customización (entre 600 y 1400 euros):  http://www.samshield.com/configurator


Lindos, lindos, no? 


Jinetes vs Nerds

Escrito por valeariza 08-04-2016 en Deportes ecuestres. Comentarios (0)

Nosotros los sudacas que nos creemos vivos…en cuanto a equitación se refiere siempre quedamos como unos cavernícolas al contactar con culturas norteamericanas y europeas. Empezando por el clásico comentario: “allá vas a montar y te tenés que ensillar, levantar camas y juntar bosta”.  Como si acá fuésemos dignos merecedores de algo mejor.

Y es que “allá” existe la cultura del  horseperson (persona de los caballos) que puede ser un horseman o horsewomen (hombre o mujer) y que incluye dentro de esa palabrita el tener habilidades en manejo del caballo, conocimientos del comportamiento, capacidad para cuidar un caballo personalmente, avidez por relacionarse con los caballos desde abajo y desde arriba, etc, etc, etc…y como opcional ser jinete.

Y, ¿acá? Acá ni siquiera hay traducción exacta que resuma todo eso en una palabra. Acá hay jinetes que andan a caballo (entiéndase andar a caballo como la acción de estar arriba de un caballo sin caerse), hay algunos que montan (desarrollo de un lenguaje entre caballo y jinete), y los nerds de los hípicos: los Caballistas (horseperson).

Los Caballistas son una comunidad under, aunque hay miembros en todos los centros hípicos, y se reconocen a kilómetros de distancia. Son casi una fraternidad secreta: hay un listado virtual de miembros, comparten miradas cómplices, pero quienes no son parte ni se enteran. Son el alma de los clubes hípicos, aunque el marketing en las pistas lo hacen los jinetes.

Los Caballistas reconocemos un hermano cuando lo vemos verdeando junto a su caballo en interminables horas de meditación con el sonido del comepasto, dejando la cintura por limpiarle los cascos, escapando del trabajo para comprobar si come y respira, y la mejor de todas: caballo inmaculado y el auto una inmundicia. Jamás juzgamos sus flaquezas, porque son las nuestras también: esa obsesión que tenemos por el caballito. Los más experientes le dan tips a los novatos: desde remedios caseros hasta manipulación marital para conseguir más fondos. Y si algún caballo del clan se enferma tiene más voluntarios que la cruz roja.

Los jinetes sin embargo pasan de largo y se preguntan que tendrá de entretenido eso de sentarse con el  caballo a mimetizarse con el pasto…y eso es quizás lo único que ven. Del resto ni se enteran porque de su caballo, con suerte, alguien más se ocupa (quizás un Caballista secreto le pone agua a su bebedero, o le acomoda la manta que se le sale, o le avisa al caballerizo que está con cólico).

Yo, por suerte, nací Caballista. Y cuando contacto con culturas del norte la vergüenza del ser nerd se transforma en orgullo de ser Caballista!