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ME ENCANTA MONTAR...Y A MI CABALLO, ¿LE GUSTA?

Escrito por valeariza 04-07-2016 en Deportes ecuestres. Comentarios (0)

     

¿Te preguntaste alguna vez cómo se siente tu caballo al entrenar? ¿Lo hace obligado? Muchos de nosotros acallamos esta interrogante… nos gusta tanto este deporte que le tememos a una posible respuesta negativa. Tengo algo bueno que contarte: muchos caballos sí disfrutan del deporte!

Tuve la fortuna de montar caballos que se entusiasman con los avances y esperan nuevos desafíos. Monté caballos a los que les gusta saltar, lo hacen de forma relajada, atenta, seguros de sí mismos, lo hacen casi solitos. En Adiestramiento también experimenté caballos que disfrutan una pirueta al galope, o un cambio de pie. Jugando al polo me asombré con una yegua que “agachaba” al momento de pegarle a la bocha y salía automáticamente a perseguir esa pelota… Y en algunas cabalgatas tuve el placer de disfrutar galopes armónicos autosostenidos donde al caballo no precisó hablar para que yo entendiera que estábamos en una aventura compartida. Y estos caballos tan maravillosos además de tener un excelente entrenamiento, tienen algo más: una motivación interna, una comprensión de lo que están realizando, y una capacidad de disfrutar que los lleva a lograr un nivel de performance  mayor que el de un caballo obligado a trabajar. Ni que hablar de lo placentero que es practicar cualquier deporte ecuestre con un caballo al que le gusta lo que hace!

Y esos son los caballos que quiero montar. Y esos son los caballos que quiero entrenar. Y esos son los caballos que creo que todos merecemos disfrutar.

Así como algunas personas tienen más aptitudes para los deportes que otras, lo mismo sucede con los caballos. Algunos caballos son más “deportistas” que otros, hay caballos que disfrutan el deporte en exigencias bajas, y algunos talentosos lo llevan hasta las exigencias más altas. Cuando un caballo talentoso y con gusto por el deporte se encuentra con un humano con las mismas características, se conforma un binomio no sólo fantástico sino prácticamente invencible en una pista de competencia.

Pero no todo es color de rosa, los caballos jóvenes son un desafío: tienden a la puerta, quieren volver, perezosos, temerosos, inseguros, precipitados, escapan de los ejercicios, inventan estrategias para zafar…. Este proceso se parece al de  los niños pre-escolares que lloran y y se tiran de los pelos para no quedarse en el  jardín, los escolares que meten el termómetro en una lámpara para simular fiebre y no ir a la escuela, los adolescentes que se ratean del liceo…y sin embargo muchos terminan eligiendo estudiar diseño,  ingeniería espacial, o biotecnología molecular. Por suerte, con maestras que reciben a los niños con una sonrisa, el premio de una rica merienda, programas educativos pensados para estimular el desarrollo integral, docentes que estimulan el constante aprendizaje… esos niños berrinchosos terminan disfrutando el estudio. Así  también los caballos jóvenes que son entrenados con refuerzo positivo, con ejercicios que estimulen su intelecto, entrenamientos que equilibren su cuerpo-mente-emociones, estos caballos resolverán las consignas, entenderán el deporte y serán capaces de disfrutarlo.

Lamentablemente es frecuente ver caballos en entrenamiento que son castigados con un riendaso, un fustaso, un espuelas o, se los prepotea para que ejecuten algún ejercicio que no quieren realizar. Los límites de comportamiento son necesarios, pero siempre deben ser puestos de forma racional y con método, no dentro del marco del enojo o la frustración del jinete y nunca en forma de castigo.

Alguna vez me han contestado “le doy todo, sale carísimo su nivel de vida, que haga lo que le pido es solo 1 hora de su día”. Para empezar: los caballos preferirían estar pastando en la paz del campo que recluidos en cualquier centro ecuestre por más caro que sea, pero precisamos entrenar todos los días así que los traemos a un hípico. Como contrapartida a los caballos se les brinda una calidad de vida lo más cercana a su vida natural posible: corrales, boxes intercomunicados para que puedan verse-olerse-tocarse, caminadores para relajación, y miles estrategias más… todas muy importantes, pues eso no es una vida de reyes sino una deuda que tenemos con ellos por encerrarlos y decidir que su vida será lejos de su ambiente natural.

Y si a eso le agregamos el "obligado" a trabajar: no hay manta, ni box, ni ración suficiente que pague por una vida de trabajos forzados = esclavitud. Pero además un jinete que monta un esclavo se está  perdiendo la oportunidad de montar un caballo deportista.

Es el deber ético de todos los profesionales del caballo, y los propietarios, hacer todo lo posible porque quienes disfrutan del deporte ecuestre no sean solamente las personas: los caballos también deben disfrutarlo. Depende de nuestros métodos.

Estimular tu caballo con refuerzos positivos, integrar en tu plan de entrenamiento ejercicios que motiven, proponer consignas para descifrar, dar confianza y seguridad, variar ejercicios y exigencias para mantener a tu caballo interesado son algunas de las herramientas que resultan en caballos deportistas felices.

La motivación de tu caballo es un ingrediente básico para tu plan de entrenamiento, así podrán disfrutar ambos del deporte que los une!


Palizas por negadas: ni uno más! - Equitación: Salto

Escrito por valeariza 16-04-2016 en Deportes ecuestres. Comentarios (0)

Fui a mirar una competencia de agility canina con mis hijos fanáticos de los perros.  Había unos bellísimos animales que junto a sus compañeros humanos realizaban pruebas de obediencia y destreza. Saltaban obstáculos, subían y bajaban rampas, y otros vistosos ejercicios. Le toca el turno a un hombre con su perro labrador, la raza favorita de mis hijos, que emocionados le hacían hinchada. Arrancan super bien y de golpe, el perro se detiene ante el túnel de tela, se resiste a entrar, como que le dio miedo... no sabíamos qué pasaba. El tipo camina hacia él, lo agarra del collar, levanta una vara y empieza a pegarle de forma brutal, una, dos, tres veces…el perro salta, grita y aúlla de dolor . Qué hdp!!!

Un espanto. Igualito a lo que sucede en nuestros picaderos con nuestros caballos. Por suerte para el perro (y mis hijos) esta situación nunca sucedió. Pero somos testigos constante de “palizas” por negadas a los caballos, animales que tanto queremos, con los que convivimos a diario. Se me parte el corazón cada vez que estoy obligada a presenciar ese espectáculo. Intercedo por esos caballos, quiero convencer a todos de que no se precisa la violencia en absoluto para entrenar, rehabilitar o corregir un caballo. Inventé la historia del perro para traerte hasta acá, y para ablandar tu corazón y que sientas que es la misma brutalidad. Dame la chance de darte mi punto de vista, total, ya estás acá.

Los colegas profesores/entrenadores con los que he conversado el tema, defienden el “método paliza” con los siguientes argumentos que pretendo refutar de a uno:

1.  Es la única forma de corregir un caballo negador.  Error! Equivocadísimo o desinformado. Cualquier problema de comportamiento de un caballo (las negadas son uno) se resuelve buscando la raíz del asunto. Las negadas pueden tener orígenes muy diversos: la más frecuente es la falta de confianza, pero puede ser: dolor, fatiga, mala visión, etc. Una paliza genera en el caballo la reacción de saltar sobre el obstáculo por miedo al castigo; miedo que se disipa en 2 días, 2 semanas, o 2 meses  y no soluciona el problema real: caballo negador. Y ese problema volverá en breve, y qué hacemos? otra vez la paliza? En la doma racional y el entrenamiento sin violencia de caballos, el método que funciona es el de bajar las exigencias hasta el punto realizable para el caballo (palo en el piso si es necesario);  a medida que el caballo puede hacer el ejercicio sin dificultades se aumenta la exigencia (levantando altura, dando espesor, poniendo rellenos). Es la base de cualquier domador racional, especialista en comportamiento equino, entrenador, etc. Te parece un método de cobardes? De falta de coraje? A ver si te convenzo con la próxima:

2.  Hay que mostrarle dominio para que respete las órdenes. Es una frase del siglo pasado, mejor dicho del milenio pasado. El caballo necesita liderazgo, que no es lo mismo que dominio. Para explicarlo fácil el liderazgo tiene que ver con: confianza para seguirte como líder natural, respeto por la coherencia de tus acciones, límites para saber su posición jerárquica. El caballo funciona mejor con un líder para el cual brindarse de lleno. Te parece que los atletas de alto rendimiento tienen sus mejores performances siendo obligados? O una alta performance está más bien asociada a un deseo interno del deportista? Nuestros caballos son deportistas, que darían el 110% por un buen líder, siguen a su líder natural hasta la muerte. Dominando y obligando a un deportista, qué porcentaje de su potencial crees que se obtiene? Si aún no estás convencido creo que sé porqué:

3.  No hay tiempo, la competencia es mañana. Pfff esta es con la que más argumentos puedo convencerte:

a.  Cuando desde los Manuales de Equitación clásicos, hasta las clínicas más modernas con jinetes top, pasando por el fundamento teórico de los reglamentos de Salto, por unanimidad acuerdan que la jornada de competencia no es para educar al caballo, sino que el entrenamiento es en casa, no están queriendo decir "pegale en tu casa porque en la competencia no se puede". La falta de tiempo para entrenar es justamente una de las tantas formas de NO ESTAR PREPARADO para asistir a la competencia. Suerte para la próxima, y a entrenar…con tiempo!

b.  La paliza es pan para hoy y hambre para mañana. El problema volverá a aparecer (porque no solucionaste la raíz del asunto). Estás PERDIENDO EL TIEMPO atacando un síntoma y no estás solucionando el problema…y ese problema volverá a aparecer una y mil veces hasta que le encuentres la raíz y trabajes en ella.

c.  Conoces el dicho “A veces es mejor dar 1 paso atrás para dar 2 al frente”?. Nunca mejor aplicado que a la corrección de las negadas. Para solucionar este problema de raíz es necesario dar un paso atrás, volver a trabajar en la base con paciencia, dedicación y TIEMPO para luego subir y que no se repita. Esta es la forma en la que un caballito joven con algunas negadas por “nuevo” termina siendo un gran caballo de salto, seguro conocés más de un ejemplo!

El no tener tiempo, es relativo...ahora lo entendés? Pero si todavía te quedan dudas, tengo un par de puntos más para decirte:

·  Honestamente, ¿cuántos caballos negadores conocés que se hayan corregido completamente con el “método palizas”?  ¿Cuántos jinetes conoces que dejaron de montar por las sucesivas frustraciones del circuito negada-paliza-negada-paliza?;  y cuantos terminaron deshaciéndose de sus caballos después de que vivieran años a palizas que no solucionaron nada…Es bastante triste y patético, ¿verdad?

·  El deporte ecuestre, incluyendo el salto, es un (adictivo y alucinante!) capricho humano. Muchísimos caballos no lo disfrutan y sin embargo están obligados a hacerlo. Es tu deber (propietario o entrenador) lograr que con paciencia, dedicación y tiempo el caballo lo disfrute también, de otro modo sería más justo darle un destino más feliz. Pero por favor jamás le pegues para que salte!

·  Los caballos deportivos, aunque sean de nuestra propiedad no son nuestros esclavos. No tenemos el derecho de pegarles para que obedezcan nuestros deseos, pero sí tenemos la obligación de acuerdo a la tenencia responsable de cuidarlos y velar por su bienestar, y eso incluye protegerlos de la violencia.

Y si después de todo lo que expuse me decís que en Europa los entrenadores top también les pegan a los caballos, puedo contestarte lo siguiente: no se ejerce el “método paliza” tan descarada e impunemente como en nuestros picaderos orientales, y agrego que idiotas hay en todos lados, eso es internacional. En todo caso imitemos pues lo mejor, y no lo peor.

Espero haberte hecho reflexionar sobre el tema, quizás hasta te haya convencido. Si querés sumarte a la cruzada anti paliza…COMPARTILO!