Cuánto más los cuidas más se lastiman!

Escrito por valeariza 07-04-2016 en Deportes ecuestres. Comentarios (0)

Holaaaa hiiiijooooo” y ya sé que hay problemas. No porque desestime el amor que podemos sentir hacia mis preferidos animales, sino porque me da pena la víctima: el caballo. Y aunque parezca lo contrario, la antropormofización (darle facultades humanas a aquello que no lo es) es nefasta para la salud de los caballos.

Conozco caballos adjudicados con sentimientos inexistentes hacia los humanos como los celos o la protección; y peor aún los veo perder toda dignidad equina vestidos de rosado. Pero estos son ambos ejemplos inocuos, no generan daño alguno más que a mis ojos y oídos.

Grave es cuando el humano a cargo tiene desconfigurado su menú de inicio. Al caballo le son asignadas emociones, sentimientos y necesidades humanas que nada tienen que ver con sus necesidades reales.

Así los caballos son encerrados para que no se lastimen, encerrados para que no pasen frío, encerrados para que no se peleen con otros…Y sin embargo la principal necesidad del caballo es la libertad y el movimiento constante unas 20 horas de las 24 del día. Su cuerpo y su psiquis están diseñadas para estar siempre en movimiento. Su sistema circulatorio depende del movimiento, su sistema respiratorio necesita aire libre, su sistema digestivo está diseñado para digerir grandes cantidades de comida en pequeñas porciones durante todo el día, sus músculos se entumecen y sus articulaciones sufren al estar estáticos.

Psicológicamente el encierro genera un círculo vicioso al acumular energía superficial: al caballo no lo sueltan porque corre y se lastima, y a más encierro más corre cuando lo sueltan. No lo sueltan porque pelea con otros…y ¿cómo sabrá socializar si nunca está con otros? No lo sueltan porque hace frío…pffff a los caballos les importa muy poco el frío!

Soy testigo de propietarios que tienen más quieros que truco de seis, con mil requerimientos especiales para su cuidado…y a sus caballos siempre les pasa algo, les suceden  las cosas más raras e insólitas! Y las comparo con el caballo de aquel, que es un despelotado tremendo, que viene solo a montar y se va…y a ese caballo nunca le pasa nada! Que bronca! Y entonces oigo el diagnóstico popular: “cuánto más los cuidás, peor es”. WTF???

Razonemos: no es por mucho cuidar sino por cuidar errado. Un caballo equilibrado física y emocionalmente vive más relajado, y por consecuencia se lesiona menos. Al caballo hay que darle lo que el caballo necesita: buenas condiciones si está en box (higiene, ventilación, tamaño acorde), alimento de buena calidad en varias porciones pequeñas, posibilidad de ejercicio acorde a su actividad, instancias de sociabilización, LIBERTAD en corrales o campo y si es junto a otros caballos mejor. Si alguno de estos elementos falta, el caballo se desequilibra y lo mostrará teniendo problemas. Un caballo con rachas de lesiones está gritando por cambios en su rutina, y soy tan atrevida que me animo a decir que seguramente haya una o varias necesidades básicas del caballo insatisfechas, o una decisión del humano basada en necesidades humanas y no del caballo.

Pero claro, otra vez las comparaciones: "si aquel caballo pasa encerrado y nunca le pasa nada, y al mío lo largo en corrales a diario y siempre se lastima". Y es que todos los caballos son distintos, cada uno es único y tiene su balance propio de necesidades básicas que necesita que atendamos. No hay recetas, conocé tu caballo y dale lo que precisa.

Configurá tu menú de inicio: cuidalo como caballo y estará sano!